Todo lo que nunca te han contado sobre el poker

Manos con valor

Los jugadores principiantes de poker tienden a seguir un proceso de aprendizaje muy extremo. Generalmente comienzan siendo demasiado loose y jugando más manos de lo que merece la pena, pero una vez que se dan cuenta de que jugar manos de mala calidad les trae problemas debido a la gran influencia del azar sobre su juego, pasan a convertirse en jugadores tight. En muchos casos, pasarán a cometer el error contrario: jugarán de forma demasiado conservadora, yendo solo a manos excepcionales y perdiendo su stack debido a sus continuas retiradas tras pagar las ciegas.

Además, es probable que estés jugando manos improductivas por el simple hecho de que cuentan con una carta alta: 2-A es una mano injugable, al igual que un K-7, aunque pueda parecer increíble. Las parejas, aunque sean de nivel bajo, suponen en la mayoría de los casos una opción de jugada más valiosa que un J-8. Un 6-6 o incluso un 2-2 pueden darnos más valor tras el flop que las cartas anteriormente mencionadas.

Para ampliar nuestro rango de manos, lo que también debemos hacer es entender el gran poder con el que cuentan las cartas del mismo palo. Existe un cierto rango de cartas iniciales del mismo palo con las que merece la pena ir al flop. Contando con que sean del mismo palo, cartas como 8-9, al encontrarse seguidas, aumentan nuestra posibilidad de formar una escalera o un color. De la misma forma, también merece la pena jugar cartas con un número en medio y del mismo palo, como el 8-9 o el 7-8, así como cartas del mismo palo con dos números en mitad: 7-10 podría ser un buen ejemplo cuando nos encontramos en posición tardía, aunque es cierto que debemos encontrarnos seguros y contar un buen colchón de dinero para aventurarnos en estas manos, que generalmente cuentan con algo más de riesgo.

Lo ideal es dejar de jugar manos con grandes huecos en cuanto a número, como el 2-A, el 4-K o el 6-Q. Cuanto más profundo sea nuestro stack, mayores riesgos podremos tomar a la hora de jugar cartas del mismo palo con huecos numéricos, por lo que tendremos que gastar más cuidado cuando nos encontramos en posiciones tempranas y nuestro stack flaquea por la falta de manos de calidad. Por lo tanto, es necesario comenzar a valorar la importancia de las cartas del mismo palo y de las parejas. Estas últimas, por muy bajas que sean, nos permiten comenzar la jugada con una mano ya formada, y aumentan nuestras posibilidades de formar un trío o una doble pareja en gran medida. Es importante tener a mano una escala de manos para así ser siempre consciente de nuestros outs.